Hay un concepto que lleva tiempo gestándose en silencio dentro del mercado inmobiliario español y que, en 2026, ya no puede ignorarse: la idea de que una segunda residencia puede dejar de ser, en la práctica, la segunda. No en términos legales ni administrativos, sino en algo mucho más concreto: en horas vividas, en decisiones tomadas desde allí, en la calidad del tiempo que ocurre dentro de esas paredes y más allá de ellas.
Lo que antes era el piso de verano —esa vivienda que se abría en julio, se cerraba en septiembre y languidecía el resto del año— está evolucionando hacia algo estructuralmente distinto. Y los datos del mercado están empezando a reflejar ese cambio con una claridad que hace difícil mirar hacia otro lado.
Un cambio estructural, no una moda puntual
Según el Informe de Perfil del Turista Residencial en España 2025 elaborado por TM Grupo Inmobiliario, más del 42% de los compradores de segunda residencia ya reside en su vivienda más de cuatro meses al año, y cerca del 30% la considera su primera o futura primera residencia (Idealista, 2026). No son cifras de escapada de fin de semana. Son cifras de quien ha tomado una decisión de vida diferente a la que tomó la generación anterior.
Al mismo tiempo, el número de hipotecas solicitadas para la compra de segunda residencia creció un 20% en 2025 respecto al año anterior (Infobae, 2025). Y el perfil de quien las solicita ha cambiado: según Fotocasa, sigue siendo mayoritariamente un comprador de nivel socioeconómico alto, con una edad media más avanzada, pero con motivaciones que ya no encajan en el molde clásico del «piso de vacaciones» (Fotocasa Research, 2025).
¿Qué ha cambiado? Varias cosas a la vez, y esa confluencia es exactamente lo que convierte esta tendencia en algo sólido y no en una burbuja temporal.
El teletrabajo como factor estructural, no como excusa
El teletrabajo ha vivido una evolución más matizada de lo que los titulares suelen reflejar. Es cierto que, en términos generales, las ofertas de empleo con trabajo remoto han retrocedido respecto al pico pospandemia. Pero esa cifra global oculta algo importante: el teletrabajo no ha desaparecido, se ha concentrado (El Ecosistema Startup, 2026). Hoy es una realidad consolidada precisamente en los sectores donde se concentra el perfil del comprador de segunda residencia premium: tecnología, finanzas y sector legal.
Un estudio independiente de la consultora AWA confirma que los ejecutivos que trabajan en remoto acuden a sus oficinas una media de 1,75 días a la semana, y que el 37% de las empresas de ese perfil ya planea reducir el espacio de oficina asignado a estos perfiles (Xataka, 2023). Eso no es teletrabajo como excepción. Es teletrabajo como modelo de vida profesional consolidado para un segmento muy concreto y de alto poder adquisitivo.
Para ese perfil, la pregunta ya no es «¿puedo trabajar desde otro sitio?» sino «¿desde dónde quiero trabajar la mayor parte del tiempo?». Y cuando esa pregunta se hace con libertad real para responderla, las respuestas están dejando de apuntar al centro de una gran ciudad.

Por qué la «segunda residencia principal» exige un estándar distinto
Aquí es donde el concepto cambia de naturaleza de forma radical, y donde el tipo de vivienda que se elige importa más que nunca.
Una segunda residencia tradicional —entendida como piso de verano— podía permitirse ciertas limitaciones. Menos metros, una habitación menos de la cuenta, una terraza justa. Nadie iba a vivir allí de forma continua, así que las concesiones eran razonables. Pero cuando esa vivienda pasa a ser el lugar donde se trabaja, donde la familia se reúne durante meses, donde la pareja mayor quiere recibir a sus hijos o acondicionar un espacio para los nietos, o donde un directivo necesita una habitación que funcione realmente como despacho… las concesiones de antes se convierten en problemas reales.
El perfil del comprador que está protagonizando esta transición no busca ya metros mínimos. Busca espacio habitable de verdad: dos o tres habitaciones que no sean intercambiables entre sí, una distribución que permita trabajar y vivir en el mismo piso sin que una actividad invada la otra, terrazas o jardines que no sean un complemento decorativo sino una extensión real del espacio cotidiano. Century 21 España lo confirma en su análisis del comprador de segunda residencia en 2025: los espacios exteriores —jardín, terraza, balcón— se han convertido en requisitos casi imprescindibles, y la orientación y la luz natural pesan de forma determinante en la decisión final (Century 21, 2025).
No es solo una cuestión de confort. Es una cuestión de funcionalidad. Una vivienda que va a usarse durante meses seguidos necesita cumplir estándares de primera residencia, aunque no lo sea administrativamente. Y eso cambia por completo la lectura de qué tipo de inmueble merece la pena considerar.

Cantabria en este mapa: la alternativa que no sacrifica nada
El debate habitual sobre dónde comprar segunda residencia en España gira en torno a los mismos nombres de siempre: Costa del Sol, Baleares, Valencia, Costa Brava. Son destinos consolidados, reconocidos, y por eso mismo saturados, con precios que han escalado rápidamente y con una estacionalidad que, en algunos casos, hace difícil vivir de forma permanente sin sentir que uno es un turista en su propio barrio durante buena parte del año.
La costa de Cantabria opera en un registro diferente. Zonas como Suances y Somo no compiten en ese mercado de masas porque, sencillamente, no están en él. Son destinos que quienes los conocen y los eligen lo hacen con convicción, no por moda. El mar es el Atlántico, no el Mediterráneo —con todo lo que eso implica en términos de paisaje, temperatura y tipo de vida—, y la conexión con Santander garantiza acceso a todos los servicios de una capital sin necesidad de renunciar al entorno natural que hace que tenga sentido estar aquí.
Para el ejecutivo o el directivo que ha decidido pasar la mayor parte de su tiempo laboral en remoto, Cantabria ofrece algo que pocas zonas de costa en España pueden ofrecer en igual medida: un entorno que potencia la concentración porque no sobre estimula. El ruido de fondo es el mar. La pausa de mediodía es un paseo por la playa. La productividad, curiosamente, no se resiente cuando el entorno está bien elegido —en muchos casos, mejora.
Una vivienda que crece contigo
Hay un último elemento que merece atención y que tiene que ver con algo muy concreto: el paso del tiempo y cómo la vivienda debe estar preparada para él.
El comprador de segunda residencia que hoy tiene entre cuarenta y cincuenta años no compra solo para este verano. Compra para la etapa que viene, que puede incluir hijos que ya estudian fuera pero que vuelven, nietos que necesitan espacio, parejas que en unos años querrán pasar aquí más tiempo del que pasan ahora. Una vivienda que hoy sirve como base de teletrabajo necesita tener la amplitud para convertirse, con el tiempo, en el lugar de confluencia de la familia. Y eso exige metros, habitaciones, espacios exteriores y una calidad constructiva que no muestre sus grietas cuando el uso deja de ser estacional para volverse continuo.
En Milton Homes diseñamos nuestras promociones en Suances y en Somo con esa perspectiva. No como pisos de temporada, sino como viviendas pensadas para habitarse de verdad: con la amplitud suficiente para que la familia quepa sin que nadie se sienta de visita, con terrazas y jardines que no son un extra decorativo sino parte del espacio de vida, y con la calidad constructiva que exige una decisión pensada para el largo plazo.
La segunda residencia principal no es una contradicción en los términos. Es una decisión de vida diferente. Y en 2026, cada vez más personas tienen la capacidad —y la claridad— para tomarla.
Referencias
Century 21 España. (2025). El auge de las segundas residencias: ¿qué buscan los compradores actuales? https://blog.century21.es/auge-segundas-residencias-compradores-actuales/
El Ecosistema Startup. (2026). Teletrabajo en España: tendencias y oportunidades para startups 2026. https://ecosistemastartup.com/teletrabajo-en-espana-tendencias-y-oportunidades-para-startups-2026/
Fotocasa Research. (2025). Perfil del comprador de segunda residencia en 2025. https://research.fotocasa.es/perfil-del-comprador-de-segunda-residencia-en-2025/
Idealista. (2026). De segunda residencia a lugar para vivir: así cambia el turismo residencial en España. https://www.idealista.com/news/inmobiliario/vivienda/2026/02/26/885815-de-segunda-residencia-a-lugar-para-vivir-asi-cambia-el-turismo-residencial-en
Infobae España. (2025). La segunda residencia gana terreno en España: el número de hipotecas solicitadas para su compra aumenta un 20% en 2025. https://www.infobae.com/espana/2025/06/24/la-segunda-residencia-gana-terreno-en-espana-el-numero-de-hipotecas-solicitadas-para-su-compra-aumenta-un-20-en-2025/
Xataka. (2023). De entre todas las ciudades del mundo, una española se ha convertido en la segunda favorita para teletrabajar. https://www.xataka.com/empresas-y-economia/ejecutivos-todo-mundo-tienen-claro-cual-su-segunda-ciudad-favorita-para-teletrabajar-malaga